
La Cumbre es hermosa por todos lados y cuenta con una variada oferta de actividades, en la que se intercalan la cultura, la naturaleza y el paso del hombre, por supuesto.
Las artesanías y los propios artesanos le fueron dando a esta ciudad una calidez única y muchas veces instalaron sus talleres en las afueras de la ciudad.

Esto motivó que los visitantes fueran hacia los talleres, por lo que casi sin pensarlo comenzó a surgir un nuevo atractivo turístico en la zona y sobre todo en los alrededores de La Cumbre: el turismo artesanal.
Este viejo camino que unía las dos localidades comenzó a ser transitado cada vez más y así tomó vida propia e hizo que también del lado de Villa Giardino comenzaran a instalarse muchos artesanos.